Excavaciones arqueológicas
Las excavaciones arqueológicas permiten documentar los restos conservados en el subsuelo y comprender la evolución histórica de un lugar.
Este tipo de intervención se realiza cuando una obra, proyecto urbanístico, restauración de edificio o actuación sobre el terreno puede afectar a niveles arqueológicos, estructuras históricas, restos constructivos, enterramientos, materiales muebles u otros testimonios patrimoniales.
El trabajo arqueológico incluye la planificación de la intervención, la dirección técnica de la excavación, el registro estratigráfico, la documentación fotográfica y planimétrica, la recogida e inventario inicial de materiales y la elaboración de los informes o memorias necesarios para la administración competente.
En contextos urbanos históricos, las excavaciones y controles arqueológicos son especialmente relevantes porque permiten integrar la información obtenida en una lectura más amplia de la ciudad, sus murallas, edificios, espacios públicos, áreas domésticas, zonas artesanales o infraestructuras antiguas.
La intervención debe ser realizada por personal cualificado y conforme a la normativa de patrimonio cultural, garantizando una documentación rigurosa y útil tanto para la obra como para el conocimiento histórico del lugar.